viernes, 19 de noviembre de 2010

Ándele, no sea codo

Ya está la campaña para donar un tantito a Wikipedia, que yo creo que no será nunca suficiente comparado con lo que nos ha dado.

Con este botón pueden donar:

Support Wikipedia


viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Ahora que voy a leer cada mañana?

Comencé a leer su columna hace 10 años, todavía con conexión Dial-up que teníamos en mi oficina y no había suscripción por leer el Reforma por internet. Durante casi 2 años lo he leido en mi BlackBerry. La tecnología acelerada y Germán siempre con su vital pluma, sin envejecer, siempre el mismo, pero siempre actual. Ya no sé qué leeré cada día a las 7 am.

Ojalá editen un libro con todas sus columnas del Reforma y me leo una cada día.

Descansa en paz Germán Dehesa.

domingo, 29 de agosto de 2010

Crónica de aeropuerto

21 de agosto 2010


Errante una vez más. Para compensar los viajes por tierra, seis aviones en 5 días. El sacrificio personal en cada aeropuerto es en beneficio de la economía del país, es lo que me repito para convencerme de haber tomado la decisión correcta. Más de 12 horas en Aerolíneas Polleras del Norte que pudieron completarse en casi la mitad. Comer bien es el único beneficio. Sudoku, correos, siesta incómoda, son los pasatiempos preferidos. Lo peor de salir al extranjero, al norte para ser precisos, es la comparación. Las comparaciones son odiosas, decía mi abuela. Las comparaciones son necesarias si queremos encontrar lo que nos falta o conocer lo que no debemos hacer. Pero los viajes a este norte me inquietan porque, aunque no me dejo y sufro por mantener el objetivo fijo en un país donde no te dejan, me reafirman que es necesario enderezar el rumbo desde lo más básico, desde la raíz. El negrito cotorrea con las ucranianas, de seguro son del equipo nacional olímpico de gimnasia, a qué otro deporte se puede dedicar alguien de ese país a esa edad y con esa estatura. Quizá la diversidad sea la clave, donde la lluvia de ideas enriquece más. Pesadez, qué pesadez volver a deshojar la margarita de si sirve lo que haces o no sirve lo que haces. Me pregunto si un día llegaré al último pétalo, el primer año pasó y sigo sin comprender. Para júbilo no faltan motivos: primer aniversario propio, ocho aniversarios de dos, tres aniversarios de tres y el inicio de los cuatro. El aniversario propio promete, pero con calma. Perdí la cuenta de las esperas en este aeropuerto. Realmente no me gusta, hay mejores, mucho mejores. Tendré que comer en Chilis otra vez, el único restaurante bien puesto, donde no tienes que apurarte con la última papa frita. La taza de Starbucks está de buen tamaño, buen reemplazo para la que murió hace poco en casa. Las dos marcas son parte de lo que no me atrae de este norte, me atrae el ánimo, el respeto al trabajo, a la familia y su privacidad, a lo pragmático y claro, en estos tiempos, a su seguridad. Recuerdo, aunque me esfuerzo por no hacerlo, aquella central de la que hace poco escribí. Me pregunto cuántos viajeros de este aeropuerto han visitado aquella central de la capital de mi país. Ojalá pocos, la experiencia puede ser traumática, desoladora. Cuánto carrito vuelto gorro con ancianos. Las azafatas han dejado de ser guapas. Quizá la crisis afectó de alguna manera las contrataciones. Cuánto español se habla en este lugar de inglés oficial. Las conquistas culturales son muy lentas. Quizá sea la contraconquista, unas cosas por otras. Lo malo es que nosotros nos dejamos infiltrar por lo peor de esta cultura, de lo que hablaba antes nada. La diferencia es que ellos toman lo bueno que reciben o lo malo lo tornan positivo, productivo, lo transforman. Es hora de lo peor de aquí: la hora del tenedor de plástico. No entiendo cómo alguien puede comer con cubiertos de plástico, y no me refiero sólo a lo ambiental. Supongo que es un reflejo de la mala alimentación que los caracteriza, de la prisa por comer, de la flojera de cocinar, del desinterés para rendirle tributo a la actividad más básica humana. Y me quedo con la duda de saber a dónde pertenezco.

viernes, 13 de agosto de 2010

Economía Verde - A Bordo de la Ciencia TV



Tema: Economía verde- esta propuesta que difunde Green for All, creado por Van Jones, plantea un nuevo enfoque ambiental-social de la economía.
Co-producción: A Bordo de la Ciencia TV - TV Universidad Autónoma de San Luis Potosí
Guión: Marcos Algara Siller
Producción: Jalil Gómez
Transmisión: XHSLS, Canal 9, San Luis Potosí.
Fecha: Julio de 2010.

jueves, 5 de agosto de 2010

Azotea con tubo

Crónica de central

Me dan ganas de cruzar con los ojos cerrados. No quiero ver, oler ni sentir. Desde siempre siento lo mismo en esta estación. Aquí se mezclan y acentúan los olores de cada mexicano. No son olores agradables, corresponden al carácter de sus portadores: desorden, desinterés, profundo egoísmo y agandalle, suciedad, impuntualidad. ”Familia López, favor de abordar su camión con destino a San Luis Potosí, estamos a punto de salir”. Tarde la familia, tarde el chofer. Un chavito de escasos 15 años me revisa por si traigo pistola. ¡Sólo tiene 15 años! Supongo que es mejor esto a que él traiga la pistola en la calle. “¿Qué le doy de tomar?”, “agua por favor”. Recuerdo la primera vez que subí a un flamante autobús de lujo. No había televisiones planas. Encogieron, es cierto, pero a cambio el interior ya no huele decentemente como antes. Al subir me topo con otro retén de armas de fuego. Por lo menos el inspector es mayor de edad. Me pregunto qué habrá estudiado, ¿siquiera la prepa? La chica de los boletos, tan decente aquí, podría convertirse en Emo por las noches y así poder sufrir amargamente el no poder encontrar su espacio en este país, o quizá este es su espacio, aunque ella y los demás lo descuiden. Al menos el interior no es tan oloroso como el autobús de la mañana. Espero ya no pasen dos películas repetidas. Lo bueno de hoy fue sin duda la comida en Coyoacán. Carlos me contó del juicio a Cortez por la sospecha de haber matado a su esposa al volver de Cuba. Ella murió por encabronamiento, dice Carlos que dice el reporte. El equipo CSI Virreinal no pobró nada. Sospechamos, según el relato que escuché, que la envenenó para que muriera en su cama durante la noche. Dice la canción “pinche Malinche” y no lo dudo, se lo bajó. Me alejo del lugar que me baja el ánimo, sólo vamos 10 minutos tarde, es decir, vamos a tiempo. Dejo las calles invadidas por puestos de comida. Me pongo a imaginar si no caminé cerca de un narco o por lo menos de un raterillo. Me siento ahora a salvo. Bueno, es un decir. Por segunda vez en el día mis audífonos no funcionan, ahora que no había visto la película de caricaturas. Así está el país, funciona a medias. No lo dejamos arrancar y si alguien está suficientemente loco, lo frenamos, no vaya a ser que nos rebase, que el país entero nos rebase y nos haga ver mal. Mejor así.

viernes, 9 de julio de 2010

Cámara nueva

Después de utlizar una Nikon F3 desde la secundaria y hacer todo el trabajo sucio de revelado e impresión en blanco y negro en un laboratorio prestado, por fin, luego de muchos años compré otra Nikon, ahora digital, la D5000, la cual promete mucho. Así lo espero porque no es tan barata. Debido a que mi atención se ha concentrado a la producción de A Bordo de la Ciencia Radio, Web y TV, ahora dedicaré este blog a la fotografía.

Va algo de lo que he hecho con este juguete nuevo.

"Sin una luz"

martes, 20 de abril de 2010

De lo mejor de la semana

Acabo de leer una nota de la agencia AP sobre las declaraciones del clérigo Hojatoleslam Kazem Sedighi:

"No hay otra solución que refugiarnos en la religión y adaptar nuestras vidas a los códigos morales del islam"... y esto a colación ¿de qué?...ahhhhhh, pues resulta que el presidente Mahmud Ahmadinejad previó un sismo en Teherán, la capital Irán, por lo cual habría que evacuar a millones de sus habitantes. Entonces el clérigo opinó que las "las mujeres que lucen ropas reveladoras y son muy promiscuas son la causa de los sismos" (AP/Beirut).

Ohhh, entonces a los Haitianos les fue tan mal porque, dentro de su gran miseria, en medio de sus grandes problemas políticos, las mujeres se dan el lujo de vestirse seductoras y dedicarse a la vanidad y por eso ¡Zaz! que les cae un mega temblor. No quiero saber qué pasará en San Luis Potosí cuando por fin entre la temporada cálida y las bellas potosinas salgan a las calles en atuendos provocativos. Así las cosas, prefiero vivir en una Sodoma moderna que evitar un temblor y ver a media población cubierta en burka.


sábado, 30 de enero de 2010

Límites para ser libre

En El Testigo (Villoro, 2007), Julio Valdivieso participa en una discución sobre el poeta Ramón López Velarde, razón por la que regresa a México luego de veinticuatro años de autoexilio en Europa. El padre Monteverde, orador principal del trío que completa Donasiano, reflexiona animadamente sobre el poeta. Me llamó la atención lo siguiente:

"¿Qué sería de los poetas sin los límites morales? Los obstáculos fomentan raras soluciones. Piense nomás en lo que se ha dicho gracias al soneto, que obliga a ser libre entre catorce rejas. Lo mismo se puede decir de la moral, ¡es la métrica del cielo!...No crea que voy a hacer una defensa de la represión para justificar las heridas de amor. Lo decisivo es que el sexo sólo es poético si se convierte en un canijo problema."

Juan Villoro, 2007, El Testigo, Anagrama, Barcelona, primera edición 2004, p 86.

martes, 12 de enero de 2010

Crónica de autobús

El camión, como fácilmente le decimos al autobús, está retrocediendo lentamente, un poco retrasado. Por fortuna la mayoría de los asientos están vacíos y comienzo a urdir una sigilosa movilidad nocturna para tolerar las horas que no pueda dormir. Apuesto que la chica que subió llorando con su novio o recién esposo va a viajar al extranjero, quizá para estudiar un posgrado; lo deduzco por las maletas que él carga, una grande para ella y otra un poco más pequeña para él, como siempre sucede. Me pregunto qué pasaría si las mujeres estuvieran condenadas a viajar sin la ayuda masculina, quizá sus aditamentos se verían reducidos al mínimo necesario. No importa, fue un pensamiento que interrumpió a un recuerdo, a mi propio recuerdo, yo mismo cargando un equipaje similar y mi esposa llorando ante la mirada de la madre que ve partir temporalmente a su hija mayor, la primera en salir de casa.
Ahora se refleja el monitor de mi computadora sobre la ventana del primer asiento que he invadido. La sirena de una patrulla se acerca y aleja tan rápido que no logro adivinar su dirección. La sensación del estómago que se prepara para una jornada de comidas irregulares me acecha y merodea un rato. Es una seudo sensación, cobarde, diría yo, no se atreve a molestar por completo, pero deja el temor del malestar por venir y obliga a hacer el cálculo mental del tiempo necesario para alcanzar las pastillas para el alivio y conseguir un poco de agua. Esa decisión, tomar o no una pastilla, anticiparse al dolor que hace sudar la frente, es una apuesta riesgosa. Me la juego por la seudo-sensación y sigo impávido en mi butaca, palabra que siempre he querido utilizar para el asiento de un autobús, al fin y al cabo, ahora todos los servicios de pasajeros cuentan con cine permanencia involuntaria.
Un trapecio deforme reluce de mis lentes con el brillo del monitor y su reflejo se coloca casualmente, sobre el vidrio que da al exterior, junto a un embrumado cuarto creciente. Dejo el teclado, releo el texto y el exterior se ha convertido en obscuridad absoluta. Hemos dejado la zona industrial; claro, hace rato vi pasar las iluminadas torres de la penitenciaría que son la despedida y bienvenida a mi ciudad por el acceso más concurrido. El interior de la autonave, palabra que también he querido utilizar porque la he visto escrita en cierta línea de autobuses, también está oscuro. Jeroglíficos o runas antiguos se dibujan mediante lucecitas en cada asiento, mientras el reloj se aproxima a la medianoche y la temperatura marca veinte grados centígrados. Me refiero a la temperatura exterior, por supuesto, ya que estamos en pleno otoño del altiplano, mientras que la sensación interior es más bien cálida, por arriba de los veinticinco grados centígrados. Tengo calor. La ventila superior está cerrada.
Me sorprende pensar en la facilidad con que la profesión de una persona, en este caso mi profesión, se inmiscuye en cualquier situación. Me sorprende darme cuenta cómo una consideración tan simple como la temperatura exterior me recuerda la ciencia de el fenómeno de El Niño que con tanto afán he estudiado y lleva mis pensamientos a consideraciones como la sequía, pronósticos climáticos y, en una noche tan solitaria como esta, en las predicciones futuras de un clima inhóspito, cruel y desolador. Mientras, yo sigo consumiendo esta sucia energía eléctrica que hace funcionar mi computadora en esta tarea de desfogar mi cerebro. Lo ambiental me delata mientras me distraigo nuevamente e intento leer el texto que Da Vinci hubiera escrito digitalmente si hubiera podido y que ahora mismo advierto en el reflejo de la multicitada ventana.
Vuelta y vuelta, sanitario, vuelta y vuelta otra vez en mi butaca. Llegamos sin contratiempos, más bien con favortiempos, si es que es posible este vocablo, una media hora antes. Aletargados - todos los pasajeros estamos por lo menos cuatro horas antes de la hora de despegar -, caminamos hacia los mostradores de la aerolínea. Faltan horas para abordar y pido un vainilla latte de Starbucks para acompañar la media baguette que anoche preparó mi esposa con ese delicioso pan estilo rústico que de vez en cuando encontramos, extrañamente preparado por una trasnacional gringa. No tengo hambre y el sueño va apareciendo, primero sigilosamente, apenas perceptible, ahora con mayor pesadez, esa pesadez que adhiere los pies al suelo, reduce la velocidad de los actos y pide reposo. Extraño los asientos de aeropuerto donde los descansabrazos se pueden levantar para convertirse en catres públicos. Los del Aeropuerto de la Ciudad de México no permiten ni posición cochinilla. Sé que el avión no será más cómodo. Los gringos detrás de mí se carcajean con un video casero tomado con su teléfono celular y apenas alcanzo a escuchar que lo van a subir a Youtube. Es un video casero de algún amigo enojado por una broma en casa y con eso pretenden seguir llenando de basura la red.
Pienso en Obama. Mi destino requiere de escala en Washington y me pregunto si mi avión sobrevolará por la cabeza del presiente negrito que tan bien me cae. Espero que las decisiones que esté tomando en ese momento sean las más adecuadas. Mi primo Rafael también ha de estar pululando por algún lugar del District of Columbia.

*25 de octubre 2009

domingo, 6 de diciembre de 2009

Conformados

Me encontré un texto interesante, aunque en partes intrincado y dominguero* sobre el conformismo, la ciega aceptación de las reglas y estándares existentes, pero sobre todo, acerca de la capacidad humana, limitada por nuestro estilo de vida.

"Conformarse como un ser moral, como un ser reglamentado, significa alterar los significantes de la composición espiritual. No podemos sólo conformarnos con cimentar algunas ideas, no debemos optar por la construcción de opiniones, sino por la deconstrucción de nuestras mentes para descubrir, aceptar e impeler todas nuestras posibles creatividades."

Juan Pablo Álvarez Cooper, 2009, La decadencia del creadaptado, Universitarios Potosinos, Año 5, Número 6, Octubre 2009, p. 25.

*Dominguero: viene de "palabra dominguera", "farolera" o "rimbombante", que se utiliza muchas veces para fanfarronear, tratando de mostrar al resto de los mortales lo culto que uno puede ser, dejando el visulmbramiento de lo dicho sólo para mentes privilegiadas.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Divulgación de la ciencia


A Bordo de la Ciencia - 88.5 FM, 1190 AM y podcast en abordodelaciencia.blogspot.com. Pueden unirse también al grupo de facebook del mismo nombre. Pueden buscar también el Metroflog que tenemos con las fotos del equipo de trabajo y los invitados de cada lunes.

Llevamos ya 8 programas transmitidos en A Bordo de la Ciencia y la respuesta ha sido muy buena. Hemos recibido comentarios y preguntas, tanto en vivo (Tel. (444) 826-1347), como en facebook y correo electrónico. Nos encanta que nos pregunten de cualquiera de los temas, no importa que sean preguntas simples o muy complejas y científicas, nuestros invitados harán lo mejor para contestarles.
Gracias al interés del público y de las autoridades universitarias, el proyecto de A Bordo de la Ciencia - Divulgación irá creciendo, entrando a otros medios de comunicación. Estaremos dando noticias al respecto pronto.

Saludos a todos.

jueves, 27 de agosto de 2009

Nuevos Analistas Mexicanos por la W Radio

Yolanda Camacho Zapata participa en el concurso de Nuevos Analistas Mexicanos que convocó la W Radio en México. Se encuentra en la segunda etapa del concurso y el podcast de su intervención en vivo durante el noticiero del mediodía con León Krauze está disponible en:



o pueden dar click AQUÍ.

La competencia está difícil y pueden escuchar los demás participantes y votar por quien más les guste.

lunes, 27 de julio de 2009

Divulgación de la ciencia - Radio y podcasts

A Bordo de la Ciencia será un programa de divulgación de la ciencia que estará al aire por FM 88.5 Radio Universidad (Universidad Autónoma de San Luis Potosí) en San Luis Potosí, todos los lunes de 5 a 6 pm a partir del 17 de agosto de 2009. Hablaremos de temas interesantes de investigación científica en un formato atractivo para los jóvenes de preparatoria y universidad. El objetivo es lograr que la ciencia sea vista como un estilo de vida en México.

Estaré conduciendo con dos chicas que alternarán en cada emisión, Fernanda y Chispa, en vivo desde la cabina de Radio Universidad. Tenemos la participación de la Escuela de Ciencias de la Comunicación en la producción y de la Facultad de Ingeniería en los contenidos de los programas.

Aunque todavía no está disponible el sitio web de Radio Universidad, tendremos en el blog de A Bordo de la Ciencia los podcasts de cada programa para que los puedan escuchar desde su PC, lap, celular, en el carro o donde quieran.

Los esperamos pronto.

jueves, 2 de julio de 2009

El dolor de la transición – de la fotografía analógica a la digital

Mi renuencia hacia lo digital duró algunos años; no podía dejar de pensar en los olores del cuarto oscuro para cambiarlo por el inodoro photoshop. He comenzado lento, muy lento en la era digital. Sigo siendo purista. Prefiero escoger las imágenes buenas tal como quedaron al disparar, pero requiero de gran valentía para no repetir la toma que ya pude ver con defectos, casi no lo logro.

Antes la pregunta era ¿de lo analógico a lo digital?
Ahora la pregunta es ¿de lo digital a lo global?

Paso largos ratos pensando en lo fácil de las fotos celulares (bien se podrían llamar a las del teléfono celular), tomadas, la mayoría, sin mayor recato, a bote pronto, con mala calidad. Es inquietante pensar que ya no hay esa élite de fotógrafos que ahorraban para comprar su equipo, cuidaban cada toma porque no había más película, cuidaban cada impresión porque el papel se acababa y cuidaban sus negativos de la tierra, la humedad y el sol porque no se podían guardar en código binario. La fotografía es ahora un medio para todos. O quizá el reto es mayor. La élite de fotógrafos, no por profesionales, más bien por su interés en la imagen, tiene otros retos para poder llamarse así. Quizá dependa ahora de cada quien para sentirse pertenecer a esa élite.

Para estas elecciones del 5 de julio 2009

Thinking left, thinking right...they have left nothing right!

Me encontré esta cita en un comentario de un sitio de fotografía que recomiendo: zone zero.

jueves, 11 de junio de 2009

Somos una nulidad o la nulidad construye

Si el voto nulo o en blanco llegara a un porcentaje muy por encima de la normal histórica, digamos un 10%, se podría pensar en “instituirlo” o tomarlo en cuenta de manera formal en la contabilidad y resultados de cada elección. Lo podríamos convertir en un parámetro muy bueno para que los partidos se midieran, al igual que las encuestas que tanta atención le ponen.

Funcionaría como un indicador de desempeño que excluye al voto duro y a los abstencionistas, tomando en cuenta a un grupo importante de la población que tiene claras dificultades para organizarse en grupos masivos de protesta o que no ha encontrado las vías para declarar su inapetencia por cualquiera de las opciones. Claro que los partidos no se “interesarán” por nosotros, los simples mortales, pero se verían movidos por el interés de mantener sus estructuras de partido generando ganancias: entre mayor sea el porcentaje del voto nulo, mayor la incomodidad de la población y mayor la presión sobre cada partido para revertir ese resultado.

Se me ocurre la siguiente metáfora: pensemos en un restaurante cuyo menú no ha gustado entre los parroquianos. El mensaje que recibe el chef es manifiesto a través de la opción de la gente, no a no comer porque moriríamos de inanición, más bien a la opción de comer en casa porque el restaurante de al lado también ofrece comida mal condimentada. Si el chef decide cambiar su menú e incluso a los cocineros y meseros, quizá las mesas se comiencen a llenar.

Actualmente un partido obtiene la mayoría, palabra que alienta y engaña a cualquiera, pero el concepto de “porcentaje de votos nulos” o mejor aún “el porcentaje de nulidad” podría meter en sus cabezotas la idea de ser “nadie” de estar “parcialmente anulados”. Eso le duele a cualquiera. Es preferible ser “malo” a ser “nadie”. En el fondo lo saben y por esto se están defendiendo con campañas agresivas contra los “nulistas”, tanto que hasta el IFE critica este movimiento.

Veremos qué pasa en estas elecciones mexicanas y tomemos una decisión bien razonada.

lunes, 18 de mayo de 2009

Hazte rico y salva al planeta...¿cómo?

El Tierney Lab del New York Times es el segmento del periodista John Tierney dedicado a la ciencia. Ha estado escribiendo varios artículos muy interesantes sobre temas ambientales. Ya publiqué algo en Pulso sobre "the honest broker", que aunque habla del mediador científico que influye en las políticas públicas de un país, el tema lo trajo a colación Tierney con ejemplos ambientales. El tema que estoy comentando salió hace un mes en el New York Times y habla de las justificaciones, yo diría imaginaciones, que se utilizan para defender los supuestos beneficios del libre mercado y el modelo económico dominante. Se trata de la curva de Kuznets que dice que mientras la inequidad económica se incrementa con el tiempo al tiempo que un país se está desarrollando, ésta brecha entre pobres y ricos disminuye cuando se alcanza un ingreso promedio crítico. Esto quiere decir que los países que somos pobres o medio pobres estamos en la parte cuesta arriba de la curva y que por ley natural, una vez alcanzado el desarrollo, entraremos en una cuesta abajo en la inequidad y por tanto, la sociedad será más justa, más equilibrada y, por supuesto, con mayor riqueza.

Curva de Kuznets (Princess Tiswas, Wikipedia: en.wikipedia.org/wiki/Image:Kuznets_curve.png)


En el texto "Use energy, get richer, save the Planet", Tierney explora la explicación de la curva de Kuznets aplicada al ambiente. La lógica estriba en que si estamos en situación de inequidad económica y pobreza no tenemos el dinero suficiente para generar nuestra propia tecnología ni para utilizar medios más limpios de energía para nuestras actividades. Los países que ya se han deslizado por la pendiente de la curva hacia una sociedad más equilibrada están optando por energías limpias. El ejemplo puede ser simplista: dicen ellos que los ricos pueden escoger utilizar gas natural para sus casas, vehículos híbridos o de celdas de hidrógeno y demás tecnologías limpias, amén que son los propietarios de sus patentes, ya que son ricos. Cuando los países en "subdesarrollo" (Harry S. Truman introdujo en su discurso inaugural de toma de protesta como presidente de EU en 1949 el termino "subdesarrollo") alcancen el "desarrollo" podrán convertirse en países limpios, amigables con el ambiente y lo más importante, nunca en detrimento de la estructura económica dominante.

Qué pasa cuando puedo comprar gas natural, emitiendo menos CO2 por unidad de calor producida, pero consumo más porque tengo el dinero y porque sé que mi combustible es menos contaminante, entonces termino emitiendo el mismo CO2 que al principio. El tema del CO2 no es el que más me preocupa, pero si los recursos utilizados para dicho consumo. EU es uno de los paíes con más consumo energético del mundo, con más producción de basura, con más de todo, per cápita.

El reciclado es otro buen ejemplo. Mientras las políticas públicas y por razones económicas, más por las segundas que por las primeras, el mercado del reciclado aumenta, mi consumo de agua embotellada también aumenta, las compras a granel van desapareciendo, la individualidad ha traspasado el nivel de relaciones personales hasta apoderarse hasta del simple hecho de que necesito beber agua de mi propio mini envase PET. Claro, si se va a reciclar porque mi país es rico y tiene la infraestructura y el mercado, pues adelante, consumamos agüitas. El reciclado genera otra estructura que se basa en sistemas de transporte, uso de recursos como agua, químicos, etc, maquinaria, tecnología y demás que contribuyen a las emisiones de CO2 y al agotamiento de otros recursos.

El tema da para mucho, muchísimo. Llevo todo el semestre discutiendo estos y otros detalles de las relaciones económico-ambientales-sociales en el curso que doy de Ingeniería Ambiental de la UASLP. Seguiré tratando el tema en cuanto tengo más tiempo.

lunes, 20 de abril de 2009

La hora de la Tierra o la hora de culpar

Necesitan checar el post de Fernando Vallejo sobre la Hora de la Tierra. Coincido con él en que apagar los focos de mi casa 1 hora en sábado es propaganda para que pensemos que la culpa es de los civiles, dejando a la industria y al modelo de crecimiento capitalista (producción de excesos) de lado.
Quizá sirva como protesta, mandar el mensaje de que cada vez hay más gente que, por lo menos, piensa en los daños ambientales de vez en cuando. Lo que es un hecho es que un ratito de no usar luz en casa y no ver la tele no cambiará nada mientras sigamos comprando novedades (ropa, gadgets, etc) porque están de moda o porque el modelito anterior está obsoleto. La obsolecencia es una invención para vender más. Recordemos que nuestro mundo es finito y por tanto, no podemos mantener la producción actual por siempre, la materia prima para todo se nos va a terminar. El reuso y reciclaje son buenas prácticas, pero implican también uso de otros recursos, energía eléctrica, emisiones de CO2, etc.
Los dejo pues con el post de Fernando.


sábado, 14 de marzo de 2009

¿Cuánto de ciencia y cuánto de política?

Marcos Algara Siller
Pulso Diario de San Luis - Opinión - viernes 13 de marzo de 2009

Me enlistaba a participar en las elecciones de la sociedad de alumnos de la prepa cuando mi amigo el Migueloco tuvo una discusión con mi mamá sobre la participación en la política estudiantil. Siendo él una persona culta e inteligente, pensaba que alguien muy intelectual y muy capaz no podría o no debía meterse en las marañas de la vida política. Por el contrario, mi mamá, con la experiencia de los años, le replicaba que gente como él era necesaria para definir el rumbo de nuestra sociedad. Ahora, 15 años después he estado reflexionando sobre la participación de los científicos en la política como participantes activos en la hechura de políticas públicas apoyadas en la ciencia. Y no se trata solamente de legislar acerca del apoyo del gobierno a, por ejemplo, la investigación genética o cuánto dinero se destinará para proyectos de cambio climático. Más bien, de la inclusión de bases científicas en la toma de decisiones en asuntos tan cercanos a la sociedad como el futuro de la basura o la instalación de parquímetros en nuestra ciudad. Con respecto a este último tema he escuchado muchas opiniones: desde el visitante esporádico de nuestro centro histórico que ya no tiene que dar vueltas y vueltas para encontrar lugar; hasta el comerciante establecido que culpa a los guardianes de las banquetas por sus bajas ventas olvidando que estamos en medio de una crisis mundial. Pienso entonces que quizá el gobierno municipal se hubiera armado hasta los dientes con estudios contundentes sobre el beneficio ambiental de dicha medida. Se habría contratado a investigadores reconocidos para realizar los aforos necesarios de carga vehicular en horas pico antes de la instalación de parquímetros, se hubiera modelado la contaminación después de su instalación y se hubieran comparado los estudios de otros países que ya utilizan dichas máquinas. El resultado, presumiblemente, hubiera sido robusto, con porcentajes de error mínimos, indicando que la gente daría menos vueltas buscando lugar, ya sea pagando sus minutos de estacionamiento o buscando estacionarse a unas cuadras de su destino, reduciendo así las partículas malignas en nuestro aire potosino. ¿Quién se atreve a negar una acción en contra de nuestro golpeado ambiente? Pocos se atreven y el golpe contra la medida hubiera sido mucho menor. Pero existe la posibilidad de que otro experto en contaminantes objetara el método, la modelación o su interpretación, tratando de minimizar sus bondades.
En países como Canadá se acostumbra estudiar científicamente cada acto del gobierno antes de ejecutarlo, más si las propuestas son controvertidas, tratando de empatar una política social y financieramente factible con la solución científica. Sin embargo, es importante recordar que una población no responderá favorablemente a una política pública si sus necesidades básicas no han sido cubiertas de antemano. Esto lo recalca Wilches-Chaux tratando el tema de políticas de prevención de desastres y del problema de adaptación de la sociedad a toda nueva propuesta (Wilches-Chaux, 1993, “La vulnerabilidad global”, en “Los desastre no son naturales”, Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina).
En Estados Unidos se ha levantado un debate al respecto con la publicación del libro “The Honest Broker. Making Sense of Science in Policy and Politics” (algo así como “El mediador neutral. Dando sentido a la ciencia en las políticas públicas.”) del Dr. Pielke, profesor de estudios ambientales de la Universidad de Colorado (Pielke, R., 2007, Cambridge University Press). El resumen del libro podría ser que los científicos toman comúnmente una de dos posiciones: o se declaran ajenos a la política o se creen con la solvencia moral y académica necesarias para ofrecer “las soluciones correctas” para encaminar las políticas públicas. Dice Pielke que esto lo podrían lograr si el tema en cuestión no fuera polémico o si la ciencia fuera completamente irrefutable. Su caso de estudio es el controvertido tema del cambio climático.
Por otro lado, se pregunta al respecto de los valores de la sociedad: ¿qué tanto está dispuesta una persona a sacrificar su estilo de vida?, como dice Wilches-Chaux, si tiene todavía necesidades básicas por satisfacer.Para esto, el Dr. Pielke propone que existan científicos que sean “mediadores neutrales” (honest brokers), que logren un balance entre la ciencia, la política, la factibilidad financiera y las necesidades de la sociedad, sin buscar protagonismos. Habrá que encontrar la fórmula para resolver la necesidad de recaudar más recursos con los parquímetros, sus bondades ambientales y la crisis mundial que exaspera a cualquiera ante medidas impositivas.